AÑO XVII
Mayo
2023
42
El órgano de base de la Escuela

Sutilezas en la psicosis ordinaria

Melina Filippi

Atilio Pernisco
Cami and Nonna / oil on canvas 16"x10"

Pensando en las psicosis y sus intervenciones posibles, entendiéndolas cómo anudamientos singulares de cada sujeto, propias de la clínica del sinthome, me planteo qué lugar para el analista ante las llamadas "psicosis ordinarias".

Siempre me ha parecido interesante precisar la articulación de la última enseñanza de Lacan con la primera, incluso también poder rastrearla en los orígenes mismos del Psicoanálisis. Freud pensaba, por ejemplo, a la neurosis obsesiva como un dialecto de la histeria,[1] se puede establecer allí un puente entre cierta "impuridad" de las estructuras y un unarismo del goce, pivote para situar la singularidad de cada sujeto en la clínica actual.

Vicente Palomera recuerda[2] que, en la introducción del trabajo sobre Schreber, Freud se plantea las dificultades encontradas en la investigación de las psicosis e indica la inaccesibilidad al tratamiento analítico a causa del narcisismo y da a entender la complejidad que implica obtener conclusiones de este tipo de pacientes. Palomera se pregunta qué hace posible la intervención analítica en dichos casos y declara: "El hecho de que el analista pueda o no operar con pacientes psicóticos, no depende de su decisión, o de su voluntad, sino que depende de la estructura".[3] ¿Solo depende de la estructura?

Decir "psicosis ordinarias", ¿implica una ampliación o fineza del concepto de psicosis? Miller plantea en "Efecto retorno sobre las psicosis ordinarias",[4] la pregunta acerca de qué intentamos captar hablando de psicosis ordinaria, es decir, ¿qué hacemos cuando no se detecta ni la estabilidad propia de la neurosis ni los fenómenos visibles de una psicosis extraordinaria? Y agrega en el mismo texto:

Deben entonces darse a la búsqueda de pequeños índices. Es una clínica muy delicada. A menudo es una cuestión de intensidad. Una cuestión de más o menos. Eso los orienta hacia lo que Lacan llama "un desorden provocado en la juntura más íntima del sentimiento de la vida en el sujeto" […] ¿Qué es este sentimiento de la juntura más íntima de un sujeto?

Miller prosigue:

El desorden se sitúa en la manera en que sienten el mundo que los rodea, en la manera en la que sienten su cuerpo y en la manera de referirse a sus propias ideas. Pero ¿qué hay de ese desorden, dado que los neuróticos también lo sienten? Un sujeto histérico siente ese desorden en relación a su cuerpo, un sujeto obsesivo siente ese desorden en relación a sus ideas. ¿Qué es entonces ese desorden que llega a "la juntura más íntima del sentimiento de la vida en el sujeto?". Es algo muy difícil de formular.

Entonces, del lado del analizante, suelen ser rasgos discretos, sutiles, deslices, palabras, gestos mínimos los que nos lleven a distinguir y precisar este sentimiento íntimo que nos conduce a la psicosis disimulada, ordinaria.

En Google, cuando buscamos el significado de la palabra sutil se indica que se trata de un adjetivo que indica todo aquello que es delicado, delgado, tenue. Es una palabra de origen latino que significa "fino, delgado e ingenioso". Sin embargo, en sentido figurado, la expresión caracteriza a una persona como ingeniosa, perspicaz y aguda. También en varios sitios se indica a una persona sutil como aquella que comprende el sentido oculto de las cosas y que expresa las ideas de una manera delicada, no brusca, con el propósito de no herir los sentimientos del oyente.

Todo esto me hace pensar que la sutileza está también del lado del analista, siendo sutil o su-útil, útil al otro, delicado, ingenioso, agudo, una manera posible de operar, a la utilidad de cada quien en la clínica del uno por uno.

Voy a seguir el trabajo en este cartel por este lado planteando la sutileza en la posición del analista quien, advertido además del discurso proferido por los analizantes, contribuye a una clínica tendiente al unarismo del goce, clínica de la singularidad del caso por caso, ya que, en definitiva, lo que nos diferencia uno por uno, ¿no es acaso muchas veces una sutileza?

* Cartel: Intervenciones en la psicosis.

Cartelizantes: Mara Arocena, Natalia Bonelli, Marianela Canteli, Melina Filippi, Ayelen Poggio. Más-Uno: Mariella Lorenz

NOTAS

  1. Freud, S., "A propósito de un caso de neurosis obsesiva: El hombre de las ratas", Buenos Aires, Amorrortu, 1989, p. 124.
  2. Palomera, V., Posición del analista. Clínica de la psicosis. Una psicosis freudiana bajo transferencia, Buenos Aires, Tres Haches, 2004, p. 69.
  3. Ibíd.
  4. Miller, J.-A., "Efecto retorno sobre las psicosis ordinarias", Revista Consecuencias, n.º 15, 2015 [en línea], http://www.revconsecuencias.com.ar/ediciones/015/template.php?file=arts/Alcances/Efecto-retorno-sobre-la-psicosis-ordinaria.html