L@s nuev@s adict@s
De Ernesto S. Sinatra
María Eugenia Cora
Editorial Tres Haches
Buenos Aires, 2013.
La espectacular Pantalla Retina [1]
Con el formato y el peso de una iPad Mini último modelo, este texto logra una presentación compacta: 20 cm de alto por 14 cm de ancho, un grosor de 0,72 cm y 330 gramos. En no más de 78 páginas se puede leer en él una pintura precisa y no menos preciosa de la época; lo que de otro modo se hubiera extendido más allá de los límites del tiempo de consumo y procesamiento de la información en nuestros días, Ernesto Sinatra lo expone aquí con su estilo ágil, punzante y jugado.
Dando muestras de su inmersión y participación en los fenómenos que analiza, constituyéndose en cada capítulo como lector de su tiempo, el autor refresca las ideas sobre la imposibilidad del encuentro entre los sexos y destaca la modalidad de goce actual que encarnan los consumidores hoy, en todas sus variantes: adictos a sustancias variadas, cyber adictos, work-aholics, tele adictos, ludo adictos, sexo adictos... incluso el paradojal tipo que sustentan los autodenominados asexuales. Se trata de "la masificación del consumo y sus poliadicciones... girando en torno a las nuevas vestimentas de la sexuación", como anuncia el autor.
Desde el título somos llevados a leer la marca de una época que rechaza la diferencia, o que intenta segregarla en los márgenes, dejándola en una especie de litoral.
El signo @ se inscribe en su función de comodín, para designar en una sola palabra -¿para integrar?- las formas masculina y femenina. Más allá de la regla lingüística, porta la marca de la web-globalización así como la lucha y la hiancia entre los géneros de la que resta como cicatriz.
Como Sinatra mismo nos traduce, tiene algo de impronunciable este título, siendo el resultado de la modificación en el uso y la práctica cotidiana del lenguaje, de los usuarios y consumidores de chat, sms, whats app, facebook... Sujetos menos sujetados al Ideal que a los objetos de consumo y prácticas de goce ritualizadas o autistas, proyectadas en pantallas no-todas.
El libro se presenta como precipitado, producto de una investigación sobre Psicoanálisis y género, en el marco del Instituto Clínico de Buenos Aires, durante el período 2010-2012. Texto y enunciación singular, a la par que resuena como eco del debate y la problematización constantes de las ideas y los alcances de un estudio que refleja las complejidades del tema: lo femenino y sus vías de acceso, así como las de su resolución.
Resulta un análisis riguroso de la época y de lo que el autor llamó "nuev@s adict@s", modo en que Ernesto Sinatra nombra y caracteriza a los individuos hípermodernos de la toxicomanía generalizada, considerando "otro goce definitorio del estado de globalización: el goce autista, autoerótico, del que los toxicómanos suelen ser probados representantes".
Aporta la lectura de las "micrototalidades", nuevo modo de caracterizar a las tribus urbanas en torno al propio modo de goce, que van al lugar del Todo y la excepción, cuando ya no se cuenta con el conjunto cerrado del Para Todos.
La hipótesis central del libro sigue una secuencia: 1-caída del padre, 2-declive de lo viril y 3-feminización el mundo. Este ordenamiento despliega un argumento que pone a prueba los conceptos y las propias ideas del autor. Y se sirve de la lógica para su desarrollo, tomando las fórmulas de la sexuación como punta de lanza para delinear las respuestas posibles a las problemáticas suscitadas. Y para suscitar nuevas preguntas.
Dan cuerpo al texto tres capítulos: 1- La implosión del género, 2- La feminización del mundo y 3- Los nuev@s adict@s.
En cada uno de ellos adquiere relieve la descripción del estado actual de situación y sus coordenadas de producción; la lectura psicoanalítica y lacaniana da volumen a los cuerpos de hombres y mujeres implicados en ella y el sesgo del humor de Sinatra otorga un revestimiento que funciona como tratamiento de un real con el que los analistas tenemos que trabajar cada vez.
La implosión del género recoge el verdadero estallido que implican las variaciones queer, los transexuales, intersexuales, hasta los asexuales, con una lectura que visualiza las transformaciones producidas en las clasificaciones de las teorías de género. El análisis parte del imperativo actual de la civilización, ¡hay que gozar!, en una época que sabe demasiado de la inexistencia de la relación entre los sexos, y se ocupa del tratamiento que le dan los medios, las instituciones y el derecho, siempre un paso detrás de las respuestas que inventan los sujetos. Instala el matrimonio igualitario, la identidad de género, la rectificación registral del sexo, como el estado de cosas del que debemos ocuparnos, aún cuando el abordaje de la sexualidad en el campo psicoanalítico haga foco en la sexuación, la elección inconsciente del sexo y lo real de la sexuación.
Para nosotros, los analistas, "es determinante la barra vertical, que al trazarse, crea el emplazamiento, distribuyendo los sexos de un modo radical a partir de dos lados, instituyendo con esa operación el muro real de la sexualidad humana". Sinatra nos invita a "no ceder en los principios: ni el cuerpo es el organismo, ni el género es lo real del sexo". Y formula dos preguntas que permiten dejar el tema abierto a las verificaciones de la práctica clínica: una por el destino del amor en el siglo XXI, a partir de las transformaciones de género y de la intimidad. La otra, acerca de como sostener los principios de nuestra práctica en el contexto del empuje del mercado de consumo hipermoderno.
La feminización del mundo para Sinatra comporta la apropiación de una interpretación lanzada por J.-A. Miller con la que leemos los fenómenos de la globalización regidos por la lógica del no-todo. Se deduce como efecto de la caída del padre, la autoridad del padre ya no es lo que era. Ya no funciona la excepción y no hay el conjunto universal. Y más allá de los notorios efectos en lo imaginario, con la ascensión de las características femeninas a los ámbitos de dominio en la escena social (escucha, comprensión, paciencia) están las nuevas modalidades de lo viril y lo femenino.
¿Qué sucede? El todo no puede constituirse. Se trata de la extracción de la excepción. La consecuencia es el desplazamiento hacia el otro lado de la fórmula: el no-todo, como lugar de inscripción de los cuerpos. Son elecciones inconscientes del sexo.
En ausencia del todo unificante eso muestra su inconsistencia: proliferan las micrototalidades, sistemas abiertos, modos de goce que intentan hacerse reconocer.
Es interesante el sesgo que adopta el texto en este punto al incluir la consideración del amor, retomado luego en el tercer capítulo. Sinatra se pregunta por la existencia de un capitalismo emocional, por la sentimentalización del mundo, al lado de la aparición de los nuevos ultraespecialistas agrupados en burbujas de saber en torno a un rasgo. Para destacar más allá de las manifestaciones de la feminización del mundo, su estructura RSI.
Los nuev@s adict@s, tercer apartado del libro, ubica el modo en que la pantalla global mira a cada uno de los tele-adictos, en línea con lo que Jaques Lacan planteaba: somos seres mirados por el espectáculo del mundo. Frente al empuje al goce autista Sinatra plantea una cuestión: en la soledad globalizada, ¿qué lugar para el amor? Trabaja sus hipótesis: el amor pánico, el amor químico, lo efímero de la pasión, la confianza inhalable, el amor tóxico. Y despliega la paradoja que existe en el goce femenino y las toxicomanías, siendo en ocasiones estas últimas tanto un modo de rechazo como una vía de acceso a aquel. Más aún en presencia de las sofisticadas drogas de diseño de nuestros días, que habilitan el goce autoerótico con la droga como partenaire, más allá del amor.
Como plantea con precisión Gloria Aksman en el prólogo del libro, "creo no equivocarme al decir que el paso que da Sinatra -en verdad que vuelve a dar- en este texto es el de ubicar la lógica que sustenta nuestro trabajo, el de los analistas, al intentar ir más allá de los fenómenos imaginarios -impactantes por cierto- para no perder nuestra brújula: el objeto a, el plus de goce, que los comanda. Porque en la actualidad, llevado al cenit, es decir: ¡debes gozar! -y sin límite- deja a los sujetos confrontados a la inminencia del pasaje al acto." De ahí la importancia de estar advertidos, de tomar posición, de estar a tono con lo que acontece y dar respuestas convenientes.
Un texto hípermoderno en su estilo concentrado, es el libro el que nos lee en tanto consumidores consumidos.
De la pantalla retina a la pregunta por la salida: Sinatra localiza en el psicoanálisis al menos una, que va en dirección contraria al modo de gozar contemporáneo, reintroduciendo la subjetividad en el individuo. Una salida donde tienen su entrada el amor y el deseo, donde encuentran su lugar la invención y el lazo.
NOTAS
- Del argumento de venta de la iPad mini de Apple.

