III Coloquio de la Orientación Lacaniana
De AAVV
Jazmín Torregiani
EOL-Grama, Buenos Aires, 2012
Nuevos caminos para la clínica psicoanalítica a la luz de la perspectiva del sinthome
"Todo lo que puede decirse es que es posible desplazar ese goce, repartirlo de otro modo, metonimizar distinto, pero no puede negativizarse –al menos en el empleo que propongo aquí"
J.-A. Miller [1].
Este libro es el resultado de las presentaciones que se realizaron con motivo del III Coloquio de La Orientación Lacaniana sobre el curso Sutilezas analíticas dictado por Jacques-Alain Miller en los años 2008-2009, del que contábamos -al momento de coloquio- con su reciente publicación en castellano.
Consta de dos partes, la primera está constituida por la apertura del Coloquio y las dos mesas de presentaciones realizadas durante el mismo, que giraron en torno a dos capítulos del curso, el V que dio nombre a la primer mesa "Clínica del sinthome", y el XII que dio nombre a la siguiente: "Lo real escapa a la verdad". La segunda parte del libro presenta el trabajo de Escuela previo al Coloquio, fundamentalmente en torno a dos temas: "La clínica no es el psicoanálisis", y la "Interpretación del psicoanalista desde la perspectiva del sinthome".
Tal como señala Daniel Millas en la apertura, los trabajos reunidos en este libro, constituyen el intento de cernir de qué manera modifica la perspectiva del sinthome la práctica del psicoanálisis lacaniano. Un interrogante de gran alcance que toca de cerca al menos los siguientes aspectos: el dispositivo analítico, la interpretación, el final del análisis y el pase [2].
De su lectura, cabe destacar dos orientaciones fundamentales que resultan de cada una de las mesas de presentación durante el Coloquio, y de la conversación con Eric Laurent que intervino como interlocutor de las ponencias realizadas.
La primera es acerca del lugar que en la clínica orientada por el sinthome cobra la presencia del analista, la encarnación de la presencia que implica un "más de vida" o de un "sentimiento de vida" que se transmite. Eric Laurent a propósito de algunas referencias de la página 102 del curso, sitúa "que la práctica clínica que se deduce de la pregunta por el sinthome implica incluir este otro elemento fundamental, el "más de vida", que aparece en el encuentro con el analista y que se olvida detrás de lo que se dice… No un analista traumatizante, gritón, horrible, una presencia descarnada. No. Una encarnación de esta presencia, que al mismo tiempo testimonia del impacto de lalengua sobre el cuerpo"[3]. Laurent señala que el "sentimiento de vida" implica el intento de ir en contra del sentido de la vida, del "sentido de", y en cambio poder: "zafarse un poco, o estar un poco seco de lo que es el goce-sentido"[4].
La segunda está ligada a las consecuencias de una práctica orientada por el sinthome en relación al final del análisis y el pase. Se puede seguir el modo en que las lecturas que hacen del curso Claudio Godoy, Silvia Tendlarz y Eric Laurent convergen. Mientras que el recorrido que realiza Claudio Godoy queda situado en torno al siguiente interrogante: "¿No es acaso hacer otro "uso" de lo que "hay", una invención singular que surge cuando ya no se busca atormentadamente la verdad del goce?"[5]. Silvia Tendlarz, por su parte, haciendo referencia al capítulo XV del curso, resalta la perspectiva de "…una nueva alianza con lo imposible de negativizar, con aquello que no se deja significar puesto que es inefable"[6]. Y Eric Laurent, retomando estas cuestiones, extrae las conclusiones de la mesa, subrayando que la clínica del sinthome incluye la dimensión de lo curable e incurable juntos, enfatizando que de ninguna manera es una clínica del duelo de lo curable cómo última perspectiva, que concluye en el desasimiento del lazo al Otro. Sino que se trata de una clínica que abre a un nuevo horizonte, a un reanudamiento con el Otro, vaciado del sentidogozado.
Laurent acentúa que no se trata de un arreglo light con el goce, una reconciliación floja; dirá que es una posición ética final "que no apuesta por la iluminación en el porvenir, que apuesta por el mundo que ya está iluminado… Lo que hay, entonces, no es el inspirado sino más bien el guerrero aplicado al eterno retorno..." [7].
Con este planteo señala la perspectiva del eterno retorno en términos de un nuevo régimen de la repetición: "Después del recorrido analítico, estas ordenes superyoicas, estos significantes amos… han vacilado; es la caída de los ídolos. Lo que aparece es un mundo de repetición más bien vinculada no a esos significantes amo sino a las contingencias del encuentro con el goce que le fueron particulares…"[8].Lo que funciona como un encuentro sin ley pero que determina la ley de esta repetición.
Con esta orientación, la instancia del pase viene al lugar de una articulación de este nuevo régimen de la repetición, con el Otro. La reinscripción de este precipitado de lo más propio de cada uno, en el Otro, a partir de esta nueva forma de repetición.
NOTAS
- Miller, J.-A., Sutilezas analíticas, Paidós, Bs.As., p. 289.
- Aspectos delimitados en la presentación de Silvia Tendlarz durante el Coloquio.
- III Coloquio de la Orientación Lacaniana, En referencia al libro Sutilezas analíticas de Jacques - Alain Miller, EOL - Grama, Bs. As. , p. 37- 38.
- op. cit., p. 45.
- op. cit., p. 54.
- op. cit., p. 59.
- op. cit., p. 63.
- op. cit., p. 67.

