AÑO XVI
Septiembre
2022
41
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La lengua de Wittner

Solana González Basso

Se vive y se traduce.

La tesis de que la lengua soporta a lalangue en tanto que no-toda se deja traducir directamente en: la lengua soporta lo real de lalangue.
Jean-Claude Milner

Este poema es veloz. Fue pensado para decirse velozmente. La traducción no debería frenarlo.
Laura Wittner

¿Cómo hacer pasar la conmovedora escritura de Wittner? No recuerdo haberme hecho esa pregunta antes de Se vive y se traduce e intuyo que la causa radica en una frase de la misma autora: "… no lo voy a negar: hago lazos de amor mientras traduzco".[1] Milner se pregunta: ¿qué es necesario que sea la lengua, para que con ella se pueda designar tanto el objeto de una ciencia cuanto el objeto de un amor?[2] La lengua de Wittner es un cierto amor que anuda la traducción al cuerpo: "Si la traducción se traba hay que destrabar el cuerpo"[3] y entonces ella se mueve y con ella su escritura. Sus apostillas, pequeños fragmentos, ponen a resonar el título de uno de sus poemas "Las cosas frágiles". En esos cristales, Wittner nos dice: "La mitad de las búsquedas relacionadas con una traducción nos llevan a un lugar que no buscábamos pero que nos es, sin embargo, muy cercano. Sospechosamente cercano".[4] Más que una traducción que se aquiete en lo calculable del pasaje de una lengua a otra lengua, afín a su gusto declarado por la natación, ella se sumerge: "La palabra problemática nos llega desde las profundidades del azar".[5] Es su amor por la lengua la que la vuelve sensible al punto excéntrico en cada una. Lejos de una práctica discursiva, que aspira y se desvela por la sustitución, ella con esas líneas que se entrecruzan y que fallan no arma una red, se acerca más bien a lo inconmensurable:

Si recortáramos ese poema en cartulina y lo apoyáramos contra el recorte de su traducción, nos sobraría por un lado, nos faltaría por el otro. Si separáramos delicadamente cada palabra del poema en inglés para emparejarla con una palabra en castellano nos quedaríamos con huecos en algunas partes y con una pilita de posibilidades en otra.[6]

Hace uso de ese cuerpo-objeto para situar lo que no se empareja entre las lenguas y no se entrampa en lo angelado porque es el deseo el que corrompe al purismo: "El deseo de traducir arrasa en los momentos más impensados o imposibles, incómodos. Como el deseo sexual".[7] Aparece donde no se lo espera y ella se zambulle, "como en el mar la ola me eleva, la ola me eleva y me adelanta: el deseo de traducir".[8] La lengua es una sustancia y la traducción corre y fluye por

los estanques, los senderos, las cuestas, la gente que corre, todo eso lo vi, lo escuché. Todo eso lo olí. Y vuelvo sobre la idea: esta debería ser la manera de traducir: trasladarse al lugar. Oler, comer, caminar.[9]

Si esa es su manera, su respuesta a la pregunta acerca de por qué se le dio por traducir, será una esperanza "que la poesía pueda generar poesía en otra lengua".[10] Este punto de poesía, que permite decir que la lengua soporta el no-todo de lalangue, no es para Wittner ajeno al parloteo:

Charlar sobre todo a la vez, sin rigor, sin límite de tiempo y sin prejuicios, la mejor manera de traducir entre dos. Es difícil encontrar compañera o compañero de traducción; pero cuando sucede nos encendemos.[11]

En esas "sesiones de traducción"[12] tan próximas al parloteo en femenino la lengua se reinventa "y reencuentra su origen en lo real de la no-relación haciéndolo ex-sistir entre líneas":[13]

¿Ya lo sabía? Hoy traduciendo a Stroud con Shira descubrí que "escalera caracol" en inglés se dice escalera espiral, y ella descubrió que "spiral staircase" en castellano se dice "snail staircase", y las dos nos reímos[14].

Traducir, nos dice, es ir pegada a la espalda de alguien,[15] "una manera de percibir el lenguaje que por algún motivo se vinculaba a la manera de percibir el cuerpo".[16] Es ese algún motivo, que deja en sombras, lo que hace a lo más singular de la lengua de Wittner:

Y en las épocas que no traduzco ¿en qué empleo ese mecanismo tan específico de traspaso?[17]

BIBLIOGRAFÍA

NOTAS

  1. Wittner, L., Se vive y se traduce, Entropía (apostillas), Bs. As., 2021, p. 58.
  2. Milner, J.-C., El amor por la lengua, traducido por Armando Sercovich, Editorial Nueva Imagen, México, 1980, p. 27.
  3. Wittner, L., óp. cit., p. 13.
  4. Ibíd., p. 14.
  5. Ibíd., p. 15.
  6. Ibíd., p. 61.
  7. Ibíd., p. 31.
  8. Ibíd., p. 27.
  9. Ibíd., p. 45.
  10. Ibíd., p. 60.
  11. Ibíd., p. 30.
  12. Ibíd., p. 17.
  13. Lasagna, P., "Las mujeres, la lalengua y la serpiente, un trío de origen", Gran Conversación virtual de la AMP, 2022 [en línea]. Disponible en <https://www.grandesassisesamp2022.com/es/las-mujeres-la-lalengua-y-la-serpiente-un-trio-de-orygen/>
  14. Wittner, L., óp. cit., p. 21.
  15. Ibíd., p. 14.
  16. Ibíd., p. 40.
  17. Ibíd., p. 11.